:: Agiliza y elimina las tareas administrativas.
A pesar
de los múltiples aspectos positivos, nos encontramos con algunos puntos que se deben
tener presentes:
:: El costo
de recurrir al Factoring es mayor que el de otros métodos.
:: El
ente
financiador
se reserva
el derecho de decidir si el cliente es o no sujeto de crédito y si puede o no
aceptar
algunos de los documentos a descontar.
:: Generalmente
quedan excluidas las operaciones relativas a productos y las de largo plazo (más
de 180 días).
::Conclusión
El contrato
de Factoring es un negocio financiero que poco tiene en común con las más usuales
formas de financiación. Es un producto de ingeniería práctica y elemental que se
ha generado y desarrollado fuera de las prácticas convencionales del sistema de
crédito tradicional con el objeto de atender, de una manera más flexible y eficaz,
las necesidades financieras de las pequeñas y medianas empresas (PyMes).
Las empresas,
que habitualmente se enfrentan a un conjunto de problemas al momento de vender sus
productos o servicios - como son el riesgo cambiario o político, la evaluación de
la capacidad crediticia, la solvencia moral de los clientes, el plazo, etc. -, tienen
en el contrato de Factoring el instrumento perfecto para superar esos inconvenientes,
aún más cuando esa función es la que hoy opera, precisamente, en los países industrializados
y también en algunos de esta parte de América.
Hoy en
día con este producto, las PyMes, tienen la posibilidad de un mejor Control del
Riesgo de la Cartera, minimizando su riesgo de cobro y eliminando el riesgo crediticio.
Somos conscientes
que el contrato de Factoring no es la única alternativa de financiación que resuelve
todos los problemas de la empresa de hoy; sin embargo, resuelve no uno de los mayores,
sino el mayor de los problemas, como es el financiamiento.
Para cualquier empresa,
optar por el Factoring, es optar por un manejo inteligente de crédito.
Somos miembros activos de la IFA International Factoring Association.